… without direction or destination

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Mi cabeza. Un lugar horrible en el que estar demasiado tiempo.


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Versailles

Me doy cuenta, cuando parpadeo en la calma, del hermoso bosque.
Persiguiendo una estrella fugaz.

La armonización de cuando parpadeo en el mundo de la realidad y en el otro lado.
Persiguiendo una estrella fugaz, disolviéndome en esta fugacidad.

Persiguiendo… una estrella fugaz


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Rompimos la barrera del sonido gritándonos amor: tu voz es el eco de mi planeta.


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In and out.

Esta respiración durante la noche y el sueño es lo que más me gusta escuchar en el mundo.


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Sabes que no vale la pena seguir llorando. Lo sabes hasta que te das cuenta de que no puedes parar.


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Pero no basta.

Bastaban sus ojos fijados en mí para esbozar una herida mueca y sincera. Bastaba un roce de su mano en mi mejilla para cerrar mis ojos, dejando caer, imparable, una lágrima de adiós. Bastaba levantar la mirada temerosa al encuentro de su expresión. Bastaban mis desesperados abrazos para notar mi corazón desgarrando su escondite para irse contigo. Llévalo contigo; siempre. Bastaba con saber la verdad de la situación, y aun así no bastaba nada.

Henchido el corazón de agua, rebosando en mis ojos todo ese manantial de despedidas y demoras, que no puede alojar más sollozos en su interior… no puede… no puedo…


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Mi pesar.

Acostada en la cama pensaba y pensaba en lo mismo. Solamente me salían palabras para él. Palabras que no tendrían respuesta. Solamente me salía evocar una imagen dentro de mí. Una imagen que me hizo estremecer de dolor. De un dolor dulce y desesperado. Era bonito comprender que ya no había vuelta atrás. Era bonito comprender que solamente yo podía detenerme en el tiempo y verlo todo desde una perspectiva diferente a la suya. Era bonito y, vaya si lo era.

“Lo entendí cuando lo conocí a él. Yo había nacido para querer a ese chico, para mirarlo, para tocarlo, para vivirlo en cada momento. Y supongo que más tarde comprendía que también había nacido para echarlo de menos, para quererlo incondicionalmente. Y que nadie, nunca, lo haría como yo.”